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La leyenda del volcán Poás

Por: Anónimo


En el corazón de las montañas costarricenses, donde el aliento de la tierra respira entre nubes de ceniza y verdor, se tejía una historia tan antigua como el mismo volcán Poás. Sus laderas, cual lienzo de leyendas, guardaban el secreto de un encuentro entre dos almas: un Rey Rualdo, criatura alada de plumaje tímido pero corazón de trovador, y una doncella aborigen cuya belleza era un poema viviente.


El rualdo, vestido con un manto de plumas que parecían susurrar historias de melancolía, poseía un canto que hendía el silencio como un cristal quebrantándose. Su voz era un lamento de terciopelo, una melodía que podía derretir las más duras piedras del volcán.
Pero el Poás, ese gigante de piedra y fuego, comenzó a desperezarse con furia. Su espíritu, herido y sediento, rugía con bramidos de lava que estremecían la tierra. Los habitantes, temerosos, interpretaron su furia como un reclamo de sacrificio, y decidieron que la doncella sería el precio para aplacar su ira.

En ese momento de oscuridad, el rualdo elevó su canto como una súplica. No era ya una melodía, sino un conjuro de amor y desesperación. Cada nota era un ruego, cada trino una promesa. Cantó pidiendo perdón por el alma de la doncella, ofreciendo su más preciado tesoro: su voz.

El volcán, conmovido por aquella sincronía de amor y dolor, se detuvo. Su furia se transformó en lágrimas que se acumularon, creando una laguna donde antes solo había fuego. El sacrificio del rualdo había sido escuchado.

Pero los dioses nunca otorgan gracias sin precio. El calor del volcán devoró la garganta del rualdo, dorando sus plumas que antes eran grises como la ceniza. Su canto se convirtió en un recuerdo, un eco silencioso que habitaría para siempre en el corazón de la montaña.
Hoy, cuando el viento atraviesa las laderas del Poás, algunos dicen que aún se escucha un débil suspiro: la última nota de amor de un rualdo que sacrificó su voz por salvar a su amada.

La leyenda pervive, como un susurro entre la niebla y la roca, recordándonos que el amor verdadero puede transformar incluso la más ardiente de las voluntades.

Publicado el 22 de julio de 2025. Disponible hasta el 22 de enero de 2026.
Publicado con permiso del autor bajo la licencia de Creative Commons:

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